PRODUCTOS SOSTENIBLES CON EL MEDIO AMBIENTE

Respetar el medio ambiente es una de las máximas de los productos ecológicos; cuando consumimos alimentos de cultivo ecológico colaboramos en la conservación del medio ambiente y evitamos la contaminación de la tierra, el agua y el aire.


La agricultura ecológica es la más respetuosa con la fauna, la que genera una contaminación más baja de aerosoles, produce menos dióxido de carbono, previene el efecto invernadero, no genera residuos contaminantes y ayuda al ahorro energético y de los gobiernos, ya que en el cultivo y en la elaboración de los productos se aprovecha el máximo de recursos renovables.


Cabe destacar que la disminución de la diversidad biológica es uno de los principales problemas ambientales de la actualidad; la agricultura orgánica preserva las semillas para el futuro, impidiendo, de este modo, la desaparición de algunas variedades de gran valor nutritivo y cultural.


La agricultura ecológica; fertiliza la tierra y frena la desertificación; favorece la retención del agua y no contamina los acuíferos; fomenta la biodiversidad; mantiene los hábitats de los animales silvestres, permitiendo y favoreciendo la vida de numerosas especies; respeta los ciclos naturales de los cultivos, evitando la degradación y contaminación de los ecosistemas; favorece la biodiversidad y el equilibrio ecológico a través de diferentes prácticas: rotaciones, asociaciones, abonos verdes, setos, ganadería extensiva, etc.; potencia la fertilidad natural de los suelos y la capacidad productiva del sistema agrario; recicla los nutrientes incorporándolos de nuevo al suelo como compost o abonos orgánicos, y utiliza de forma óptima los recursos naturales.


En resumen, respeta el equilibrio de la naturaleza contribuyendo a la preservación del ecosistema y al desarrollo rural sostenible.



BROTS entiende la sostenibilidad como una forma de extracción limitada de recursos naturales y una gestión responsable de la tierra y el agua.


Usando abonos verdes y organizando rotaciones de los cultivos conseguimos un efecto positivo sobre la fertilidad del suelo, que contribuye a un aumento notable de calidad sobre las hortalizas y frutas.


La agricultura ecológica contribuye a frenar el cambio climático reduciendo las emisiones de óxido nitroso y disminuye la huella total de carbono. Así conseguimos evitar químicos que pueden resultar nocivos para la salud, obteniendo alimentos que nos permiten una mejor asimilación de sus nutrientes y vitaminas.

28 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo